Volviendo a las raíces - Mensajes de la Palabra de Dios


En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
2 Este era en el principio con Dios.
3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada fue hecho, fue hecho.
4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres;
5 Y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.
6 Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan
7 Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.
8 No era él la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz.
9 La luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
10 Y él estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no le conoció.
11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
12 Mas a todos los que le recibieron, los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
13 los cuales no nacieron de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros, lleno de gracia y verdad, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre
JUAN 1:1 A 14


Todo lo que se ha hecho en esta vida por Jesucristo y por Jesucristo. Sin Él nada se hizo incluido el hombre.

El hombre en su arrogancia y orgullo resolvió que podría llevar a la vida sin su creador. Como el sarmiento no puede vivir sin estar conectado a la vid. A medida que la rama pueda recibir la savia de la vida que proviene de la raíz de la vid. Quanta irracionalidad.

Es por eso que hoy en día vivimos en una sociedad seco y sin fruto. Es por eso que vivimos en un mundo lleno de males y enfermedades de diversa índole. Con cada día que pasa nos horrorizamos cada vez más con lo que hemos visto en nuestras ciudades una gran cantidad de ramas caminando de un lado a otro sin saber a dónde ir. Para eligió vivir a su manera, porque decidieron ser sus propias raíces.

Vamos a volver nuestros corazones a la raíz de nuestra vida! Volvamos a nuestro Señor Jesucristo! Sólo él tiene la savia nutritiva de la vida eterna, sólo Él tiene el poder de hacer que podamos dar buenos frutos y hermoso.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, Amén!