Cómo recibir un milagro urgente - Los mensajes evangélicos de la Palabra de Dios


43 Pero una mujer que tenía una hemorragia durante doce años [con los médicos y había gastado todos sus bienes] y no podía ser curado,
44 que venía detrás de él, y tocó el borde de su manto, y al instante cesó su hemorragia.
45 Jesús dijo: ¿Quién me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro a él: Maestro, la multitud se aprieta y oprime ti.
46 Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado, porque he percibido que ha salido poder de mí.
47 Entonces, al ver que la mujer no había pasado inadvertida, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró a él delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo había sido sanada. - Lucas 8:43-47

Esa mujer estaba sufriendo de la enfermedad durante doce años. Había sólo doce meses, pero doce. Así que esta mujer ya había sufrido mucho y se fue desalentado por completo antes de tantos intentos fallidos.

Había ido a todos los médicos y ninguno de ellos había conseguido curarla. Ella había gastado todos sus bienes a los médicos. Si se hubiera pasado toda la mercancía que podemos concluir de esto que ella estaba teniendo problemas financieros también. De todos modos, la situación de esta mujer fue la peor posible.

Tal vez ese día había cogido el fondo de su alma, que todavía le quedaba: sus últimas fuerzas para hacer esto último intento por conseguir la curación esperada. Incluso viviendo en angustia, ella tenía una fe inquebrantable de que todavía se curaría, de lo contrario no estaría allí en busca de Jesús, se habría dado por vencido y tal vez hubiera muerto, incluso.

Esa mujer era un ejemplo de fe y perseverancia. Ella nunca dejó de creer que Dios la sanaría. Debido a que este seguro de que nunca se dio por vencida. Incluso aparte cuando ella siguió adelante y ahora tenía otra oportunidad de que ella recibiera la cura de la enfermedad que ecravizava. Se enteró de que El Señor Jesús pasaba por allí y ella inmediatamente se levantó y fue a encontrarse con el Señor Jesús.

Hasta ahora se había enfrentado todo era un poco de dificultad, las privaciones, humillaciones bajos de autoestima, inseguridad, desesperanza, la pena de muerte, la vergüenza, muchos comentarios, por último, todas las dificultades posibles, pero ella perseveró y no darse por vencido.

En ese estado, con la parte emocional completamente sacrificados, pero con una fe muy fuerte y decidida que decidió ir con el Señor Jesús. Ella pensó, si puedo tocar ese hombre de Dios, sin duda, seré salva. Se quedó en el pueblo, se dio un codazo en la cabeza, empujar, contusión en el pie, gritando, pero en ningún momento perdió la concentración que estaba tocando el Señor.

En medio de este lío enorme que se encontraba detrás del Maestro, luchó, extendió su brazo y, con gran dificultad, logró tocar el manto sagrado del Señor Jesús. Al mismo tiempo, de inmediato, el poder de Dios sanó la enfermedad que la mantuvo debilitado durante doce años.

Y así fue que la mujer nos enseña cómo recibir al Señor Jesús nuestro milagro urgente. Vamos a ver lo que tenemos que hacer:

1 - Creer siempre que el Señor Jesucristo nos ha sanado.

¿Qué tan bien me han curado si sigo sintiendo que estoy enfermo?

Aquí es donde reside el problema. Jesús nos sana y nos llaman la enfermedad de nuevo. Lo creas! Jesús te ha salvado! Toma posesión de su milagro y seguir adelante. Somos el tamaño de nuestra fe y somos también lo que nosotros declaramos ser. No debemos escuchar lo que dice el enemigo de nuestras almas, pero ¿qué dice la Palabra de Dios. El Señor Jesús dijo que aquellos que pidáis al Padre en el nombre de Jesús, y no dudare en su corazón ya ha recibido. Todo se hará de acuerdo con la propia fe.

2 - Acércate al Señor Jesucristo con gran confianza y facilidad. Tener un corazón para el sincero y dispuesto a ser transformado por El Señor, porque es el Señor Jesús, que es el Señor de la Vida, Él es quien da vida al hombre, es el que restaura y cambia completamente nuestra historia. Cree esto y acercarse cada vez más a él.

Eso es exactamente lo que una mujer hizo perseverante. Ella vino lo más cerca posible del Señor Jesús. Esa mujer de fe puesta en su testamento tan fuerte que terminó jugando el Señor. Cuando llegó al poder maravilloso del Señor Jesús, todo cambió en su vida. Y podemos ver lo que el Señor Jesús le dijo:

Él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz. - Lucas 8:48

Es por eso que la Palabra dice, sin fe es imposible agradar a Dios.

Amen y gracias a Dios

Google+ Followers

* * * * *